Detrás de una amistad

Para que una relación salga adelante, uno de los dos tiene que dar el primer paso para demostrar que lo que parece una gran amistad, es más que eso, es una amistad que oculta el amor.
Esa persona con la que se compartirá el viaje de la vida se convertirá en tu mejor amigo o amiga, y qué mejor si ya lo es de antes.

En muchas ocasiones, no se ve que esa amistad es solo el preludio de una relación amorosa, aquellos que lo sí que lo saben tienen miedo de dar el primer paso por si la otra persona no quiere ir más allá, pero hay que ser valiente: Quien no arriesga, no gana.

Es lo que le pasó a Charlotte Brontë, la cual se enamoró de su profesor cuando se fue a estudiar a Bruselas, aunque luego se casó con un compañero de trabajo de su padre, también profesor. 

Esta es una carta de amor para él, cuyo nombre no sabemos.

 

Monsieur, los pobres no necesitan mucho para sostenerse. Piden solamente las migas que caen de la mesa de los ricos. Pero si se les rechazan las migas mueren de hambre. Nadie –ni yo-, necesita mucho afecto de aquellos que ama.
No sabría qué hacer con una amistad entera y completa, no estoy acostumbrada a ella. Pero usted me demostró en otros tiempos un cierto interés, cuando era su alumna en Bruselas, y me mantengo aferrada a ese poco interés.
Me aferro a él como me aferraría a la vida.

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