La aventura de amar

¿Qué es para ti una aventura? ¿A qué llamas aventura?: A perderme entre los árboles de mi jungla, a sortear ríos, montañas, lo que sea, para encontrar una rana, darla un beso y que no se convierta en príncipe, sino que siga rana. ¿Para ti eso es una aventura? 

Para mí no, para mí una aventura es recorrer cada escondrijo de tu corazón, sortear miradas que hacen que me paralice, como si fueras Medusa, porque soy yo la que quiere paralizarte. Aventura es recorrer kilómetros para poder, simplemente, dar un beso a un príncipe que se convirtió en ello al rozarme; un simple roce y bastó para saber que eras TU el príncipe de mi reino. 

Pero, ¿sabes qué? La aventura del día a día de tachar los días del calendario, de quedarme mirando al cielo esperando que pasen las horas, para recibir una carta tuya, o al menos que vuele el tiempo y queden minutos para vernos. La aventura para cuidar mis palabras y poder escribir una carta como esta, o buscar las mejores para que al despedirnos te sientas extrañado porque te digo: “¡Espera, no cuelgues! ¡Qué se me olvida decirte algo! ¡Te quiero! Esa aventura de nerviosismo en el tren que me lleva a tu país pensando cómo serán los días a tu lado. 
Esas aventuras, lo que para mí es una buena y verdadera aventura, no las cambio por nada.  

La Princesa de la Jungla de Asfalto.

Esta carta de amor para él, la Princesa la ha escrito en respuesta al Príncipe de las Tierras Fría de Calor.

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