Me marcho

Se aleja, el bus se aleja cada vez más y te veo cada vez más pequeño, cada vez más lejos, cada vez más lejos de mi amor.
Cuatro días juntos; durante esos cuatro días he estado en el paraíso. No ha existido nadie más, solos, en un mundo, en un país, en nuestra burbujas. En ella tenemos todo lo que necesitamos: tenemos montañas de besos, ríos de caricias, árboles cuyo fruto son miradas. ¿Necesitas más? Siempre nos pilla el amanecer despiertos, siempre nos pilla el atardecer dormidos, somos enemigos del Sol.
Ya ni puedo ver la estación de bus, estoy muy lejos, pero a la vez tan cerca que si cierro los ojos puedo sentir cómo todavía me acaricias, puedo sentir el roce de tus labios en mi mejilla.
Ahora vuelvo a mi jungla, fría, severa, que me ahoga con su contaminación, pero en dos semanas vuelvo a verte, mi príncipe, sólo dos. Y sé que estarás en donde te vi por última vez esperándome, como si nunca te hubieras ido de allí, como si llevases todo ese tiempo clavado en el mismo lugar donde nos dimos nuestro beso de despedida.
Hasta pronto, amor, aunque durante mis noches estarás en mis sueños con tu mirada penetrante, esa mirada que hace que me muerda el labio y que un escalofrío recorra mi espalda.
La Princesa de la Jungla de Asfalto
Esta es una carta de amor para él, carta de despedida de la Princesa de la Jungla de Asfalto despues de pasar unos días increibles con su principe

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