Tu boca, tus besos

Cuando una persona está lejos, y no es posible verla cogiendo un simple bus de ciudad o metro, se la echa mucho de menos. Necesitamos todode esa persona, sus abrazos, sus miradas, sus caricias, pero, sobre todo, necesitamos sus besos; los besos en la frente, en la mejilla, en la mano, en los labios.
Esos besos en los labios son los que mejor sabor de boca nos dejan, podremos comer el manjar más bueno de todo el planeta, el filete más sabroso, la fresa más dulce o el chocolate más delicioso, que jamás se podrá equipararal sabor que se nos quedan en los labios después de separarlos de los suyos.

Y es tal la manera de extrañarlos, que somos capaces de hasta imaginarlos en sueños y creer que de verdad nos está dando un beso, aunque esa persona esté a kilómetrosde distancia.
Anhelo tu boca, extraño su sabor. El tuyo. El sabor que tanto me gusta… Cierro los ojos y recuerdo el primer beso que me diste, levantándome la cara por el mentón con íntima complicidad.
Posaste tus labios sobre los míos, tan cálidos y suaves. Me besaste. Tus manos se deslizaban rítmicamente por mi espalda mientras nuestras lenguas comenzaban a jugar.
Sentí mi realidad desvanecerse contigo en aquel beso largo, potente, ardiente. Aquel beso que dio paso a mucho más. Besos cortos y rápidos, profundos, sensuales, húmedos, calientes e intensos, divertidos. Besos que me faltan esta noche, y cada día. Besos que perduran en el tiempo. Tus besos, perfectos. Los únicos que quiero, los de tu boca. Amo esa boca desde el momento en el que te vi, como tú amaste la mía. Te la di, y con ella todo lo demás. Sin condición ni lamentos. Cómo podría arrepentirme de aquello, de ti, si tú eres quien me da vida cuando no me la quitas.
Quien me hace aguantar y avanzar mientras el mundo se tambalea. Tú, que me haces llorar de miedo, de rabia, de celos. Tú, que me regalas alegrías, emoción y esperanza. Tú, que me das todo lo bueno y todo lo malo. Tú, con tus idas y venidas siempre ancladas en mí. Sigo con los ojos cerrados, esperándote, sumergida en el recuerdo de tu olor, tu tacto, tu sabor.
¡Ay, tus labios! Te prometo esta noche que, si regresas, robaré todos los besos de esa boca tuya que aún en el tiempo busco y en la distancia amo.
Estacarta de amor para él, intenta que podamos imaginarcómo es el sabor que nos queda después de un beso.

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